COPIAR O CORTAR Este primer código evita que copien los textos de tu página o blog Este segundo código evita que copien las imágenes y gif COPIAR O CORTAR Yo también lo tuve! Nostalgia y Recuerdos de los años 60 - 70 - 80 - 90's

sábado, 26 de noviembre de 2022

PISTOLA DE PINZAS DE TENDER LA ROPA

No sé tú, pero creo que con el paso de los años me he dado cuenta de que siendo niño tenía menos, pero sonreía más a comparación de los niños de hoy, en la actualidad tienen más cosas materiales, pero creo que disfrutan menos o de diferente manera mmmm paradoja del tiempo en que vivimos...

Hoy os presento una nueva sección, un nuevo proyecto, un álbum al que llamaremos "JUGUETES CASEROS", creo que con el nombre ya lo digo todo, ¿verdad? Una sección donde tendremos un poquito de sencillo bricolaje y manualidades que hicimos en su día siendo niños para fabricarnos algún juguete, con mucha imaginación y mucha, mucha nostalgia, nostalgia que nos transportará a nuestra infancia, a todos aquellos que nacieron en los años 60, 70, 80 y 90's.

Años en que le dábamos mucho valor a nuestra imaginación inquieta y creativa, a nuestros juguetes y no solamente a los de jugueterías o baratijas de kiosco, nosotros apreciábamos las cosas sencillas de la vida y aquellos sencillos juguetes que nos fabricaban nuestros padres, hermanos mayores, abuelos o nosotros mismos. Esos juguetes también nos hacían muy felices.

En esta sección quiero compartir contigo esos juguetes artesanos, esos recuerdos que serán protagonistas de esta sección y sobre todo esas sonrisas de nuestro niño interior... Estoy seguro de que será un bonito viaje a nuestra infancia a través de las imágenes de aquellos juguetes caseros.

Ya no me enrollo más jejejeje en este primer post de nuestra sección "JUGUETES CASEROS" recordaremos uno de esos juguetes de fabricación propia que no ha pasado de moda en nuestros recuerdos y del que estoy seguro de que ocupa un lugar destacado en nuestra memoria.

Me refiero nada más y nada menos que a la pistola de pinzas y como fabricarlas mmmm ¿las recordáis? Aquí os dejaré unas fotos que hice mientras construía una y aparte, también os dejo un magnífico tutorial muy apañado que saqué de la biblioteca de los "Jóvenes Castores" que, por cierto, también guardo en mi baúl y a la que también le dedicaremos un merecido post un día de estos.













Para los más intrépidos y temerarios jejejeje. A continuación la pistola de dos cañones...




La "Biblioteca de los Jóvenes Castores" Nos enseñaba cómo fabricar una pistola con pinzas de madera. 

sábado, 19 de noviembre de 2022

TESLA TIENES MUY CREÍDO

Y ahora que Elon Musk, el excéntrico multimillonario detrás de Tesla y SpaceX y actual dueño de Twitter, está en boca de todos mmmm quiero que sepa que yo... 

sábado, 12 de noviembre de 2022

BRAVO LLAMANDO A CHARLIE. CHARLIE, ¿ME RECIBES? CAMBIO…

Seguro que más de uno pronunció frases similares a estas con su walkie de juguete, pero también muchos nos desilusionábamos al ver que a pocos metros lo único que se escuchaba eran interferencias a no ser que los aparatos fueran un poquito buenos. Hoy en día los pobres walkie-talkies están casi en extinción y ensombrecidos por la tecnología de los teléfonos móviles.

Sin duda alguna, los walkie-talkies de juguete fueron por excelencia un regalo muy solicitado en aquellas noches navideñas de Reyes, comuniones y cumpleaños, pero también se tiene que decir que pronto terminaban siendo carne de cajón mmmm en mi caso carne de baúl, de "EL BAÚL DE HAL" donde guardo este par de clasicotes walkies,  dos de los más recordados de la época.

¡Breico Breico...!

Los primeros walkie-talkies fueron desarrollados para el empleo militar, sus características principales incluían un canal semidúplex (solo una radio transmite a la vez, aunque puede ser escuchada simultáneamente por numerosas unidades) y un interruptor de push to talk, para comenzar la transmisión.

De todas las tecnologías que usábamos los chavales por aquellos años 70's y 80's la que tenía que ver con este tipo de juguete nos fascinaba y sorprendía como pocos.

Faltaban unos años para que se democratizara entre el público los primeros teléfonos inalámbricos (cuanto menos los móviles). Los teléfonos móviles aún tardarían cierto tiempo en llegar a nuestras vidas, sin embargo, teníamos aquel juguete inspirado en películas de guerra, aventuras y agentes secretos.

Era muy parecido a los teléfonos móviles tipo tocho de hace unos años, aunque no precisaban ni contrato ni tarjeta para charlar con nuestro vecino de enfrente, podíamos comunicarnos en la distancia, sin cables y sin necesidad del costoso teléfono fijo de casa… Aunque al ser de juguete no podíamos comunicarnos mucho más allá de la vuelta de la esquina,  20 o 25 metros tirando largo y sin demasiados obstáculos delante para poder comunicarnos hablando o mediante código Morse.

¡Breico Breico...!

La única condición imprescindible para comunicarte era que nuestro amigo tuviera otro igual y por eso los sets se vendían con dos unidades en la caja, para que pudieras jugar con tus amigos con dos aparatos con antena telescópica, un interruptor de encendido y apagado y un par de botones de acción, uno para hablar y otro para enviar mensajes en Morse.

El botón push to talk permitía hablar al apretarlo y escuchar al soltarlo, funcionaban en la banda de (27 mhz) con botón de código Morse incluido, cuyo alfabeto estaba anotado en la propia carcasa del walkie-talkie, una ventaja, ya que cuando nos cansábamos de intentar una conversación infructuosa al menos nos servían para practicar con aquel alfabeto de puntos y rayas. Otro entretenimiento con los walkies fue el del espionaje, escuchando en la sombra a los radio aficionados que estaban cerca.

¡Breico Breico...!

Todo el mundo solía utilizar aquella misma frecuencia (27 mhz). Incluso algunas veces eran capaces de sintonizar o captar entre interferencias: emisoras de taxi, señales de radio, camioneros buscando rutas alternativas a un atasco, ambulancias y hasta transmisiones de la policía que estaban apatrullando la ciudad jejejeje... Lo cierto es que aquellos walkies eran aparatos que funcionaban mejor que dos vasos de yogur con un hilo comunicante jajajaja

Todo lo que tuviera que ver con comunicarse sin cables y que no fuera el hilo con los vasos de los yogures para los críos que éramos, poseer algo así era una pasada alucinante.

Cuando saqué mis walkies del baúl para fotografiarlos, no pude evitar ponerles pilas y probarlos mmmm y he llegado a la conclusión que se escuchaban muchísimo mejor en aquellos días, pero también se tiene que tener en cuenta que esta tecnología retro tenía menos interferencias, ahora tenemos muchas antenas y eso interfiere mucho en la señal.

Breico Breico... ¿Me copias? ¿Alguien a la escucha? Corto y cambio.

Pues nada, parece que en este retro WhatsApp no están ni Alfa, ni Bravo, ni Tango, ni Delta y aún menos el ligón de Charlie mmmm supongo que este último estará de fiestuki con sus ángeles jejejeje... Un juego de walkie-talkies es cosa de dos, sin alguien al otro lado es algo aburridillo, así que hasta el próximo post... ¡CAMBIO Y CORTO! 




















sábado, 5 de noviembre de 2022

LLÁMAME ANTICUADO, PERO...

Llámame anticuado, pero aún creo en las miradas profundas, en los besos con dulzura, aún creo en las cartas que al leerlas sonrojan las mejillas, en las relaciones que duran toda una existencia. Llámame anticuado pero... Aún creo en el amor. (Edgar Pareja) 

lunes, 31 de octubre de 2022

CUENTOS DE VIEJAS - LA SANTA COMPAÑA

Nada mejor que una vieja chimenea con un buen fuego, contando historias de miedo en estas fechas uffffffffff los pelillos como escarpias jajajajaja mi abuela me contaba algunas de esas historias en las noches oscuras y frías del pueblo, frente a las crepitantes llamas de la chimenea, la que más miedo me dio fue la de la Santa Compaña mmmm ¿la conoces?

Recuerdo en mi pueblo, cuando yo era pequeño, todas aquellas historias que escuchaba de mis mayores, sobre todo las que se contaban en aquellos corrillos que se solían juntar en las puertas tomando el fresco en verano y al lado de una buena chimenea encendida en invierno, algunas veces historias que me impactaban y otras no tanto...

Las que más me fascinaban por encima de todo, aunque por la noche no me dejaran dormir, eran aquellas que contaban los viejos, como mi queridísima abuela: historias, refranes, leyendas, misterios y algún que otro cuento que te ponía los pelillos de punta.

La primera vez que escuché hablar de ella fue en uno de esos corrillos y desde entonces se me quedó aquella leyenda grabada.


La leyenda de la Santa Compaña no tiene un origen concreto, es una leyenda tan antigua que nadie puede certificar cuándo comenzó. Se ha escrito con tantas variaciones diferentes que también es difícil descubrir qué región es la originaria de esta extraña procesión de difuntos.

Cada una de las regiones la describe de manera diferente, pero parece que el mundo de los espíritus está más presente en el noroeste de nuestro país como es en la parte de Galicia, más presente que en muchas otras partes de España y Europa.

Mucho hemos oído sobre la Santa Compaña, cuyas definiciones varían dependiendo de los autores, de las épocas, o de quien lo cuenta, e incluso, de los lugares donde ocurrieron esas historias. La versión más extendida, posiblemente sea la de la mitología popular gallega, pero no podemos olvidar que también tenemos versiones de esta leyenda en Asturias, Castilla o Extremadura.

En nuestro post "Especial Halloween" de hoy, nos centraremos en la conocida historia que permaneció en la cultura tradicional gallega, por el paso de los siglos y de la que aún quedan rastros, como los cruceiros en los cruces de caminos. La Santa Compaña es en la mitología popular gallega, una procesión de muertos o ánimas en pena que por la noche recorren errantes los caminos de una parroquia o pueblo.



Lo tétrico de su procesión es que visitan todas aquellas casas en las que en breve habrá una defunción. Además de Santa Compaña, también es conocida como "a procesión das animas" o simplemente "Compaña". Aunque el aspecto de la Santa Compaña varía según la tradición de diferentes zonas, la más extendida es la formada por una comitiva de almas en pena, vestidos con túnicas negras con capucha que vagan durante la noche.

Esta procesión fantasmal forma dos hileras las cuales van envueltas en sudarios y con los pies descalzos. Cada fantasma lleva una vela encendida y su paso deja un olor a cera o incienso en el aire. Al frente de esta compañía fantasmal se encuentra un espectro mayor llamado Estadea. Además de estas visiones, hay otras leyendas que dicen que se nota un frío intenso siempre que aparece, seguido del olor y el sonido de cadenas. 

También se dice que los fantasmas son como una niebla. La procesión va encabezada por un vivo (mortal) portando una cruz y un caldero de agua bendita, seguido por las ánimas con velas encendidas, no siempre visibles, notándose su presencia en el olor a cera y el viento que se levanta a su paso.

Esta persona viva que precede a la procesión puede ser hombre o mujer, dependiendo de si el patrón de la parroquia es un santo o una santa. También se cree que quien realiza esa función no recuerda durante el día lo ocurrido en el transcurso de la noche, únicamente se podrá reconocer a las personas penadas con este castigo por su extremada delgadez y palidez. Cada noche su luz será más intensa y cada día su palidez irá en aumento.

No les permiten descansar ninguna noche, por lo que su salud se va debilitando hasta enfermar, sin que nadie sepa las causas de tan misterioso mal. Condenados a vagar noche tras noche hasta que mueran u otro incauto sea sorprendido (al cual el que encabeza la procesión le deberá pasar la cruz que porta). Caminan emitiendo rezos (casi siempre un rosario), cánticos fúnebres y tocando una pequeña campanilla.

A su paso, cesan previamente todos los ruidos de los animales en el bosque. Los perros anuncian la llegada de la Santa Compaña aullando de forma desmedida, los gatos huyen despavoridos y realmente asustados. Se dice que no todos los mortales tienen la facultad de ver con los ojos a la Compaña.




Elisardo Becoña Iglesias, en su obra "La Santa Compaña, El Urco y Los Muertos" explica que según la tradición, tan solo ciertos "dotados" poseen la facultad de verla: los niños a los que el sacerdote, por error, bautiza usando el óleo de los difuntos, poseerán, ya de adultos, la facultad de ver la aparición. Otros, no menos creyentes en la leyenda, habrán de conformarse con sentirla, intuirla...

En la mayoría de las historias, la Santa Compaña realiza sus apariciones de noche, pero también hay casos en los que se habla de salidas diurnas. En unas versiones se cuenta que la luctuosa procesión transporta un ataúd con una persona dentro, la cual puede ser incluso la persona que sufre la aparición, siendo su cuerpo astral el que está en el ataúd. Se pueden aparecer en diferentes lugares, pero predominan las encrucijadas.



Hay fechas concretas en las que se dice que tiene más incidencia las apariciones de la Santa Compaña, como por ejemplo, la noche de Todos los Santos (entre el 31 de octubre y el 1 de noviembre), o la noche de San Juan (24 de junio).

En otras provincias adyacentes a Galicia como Asturias también hay esta tradición conocida como La Güestia o bona xente. Es un grupo de figuras encapuchadas que se acercan a la casa de un enfermo moribundo, dan tres vueltas a la casa y entonces el enfermo muere. Normalmente, son conocidos del moribundo. Se dice que van exclamando "andad de día, que la noche es mía".

Protección contra la Santa Compaña: El contar esta leyenda también supone contar el modo de protegerse contra esta procesión de no muertos. En el hipotético caso de que la compaña se presentara en presencia de alguien, se debería llevar a cabo una serie de rituales para la protección que consistiría en:

-Apartarse del camino de la compaña, no mirarles y hacer como que no se les ve.

-Hacer un círculo con la estrella de Salomón o una cruz dentro y entrar en él.

-Comer algo y no aceptar ninguna otra comida que ellos te ofrezcan.

-Rezar y no escuchar la voz ni el sonido de la compaña.

-Tirarse boca abajo y esperar sin moverse, aunque la compaña le pase por encima.

-Jamás tomar una vela que nos tienda algún difunto de la procesión, pues este gesto condena a formar parte de ella.

-En último caso, echar a correr muy rápido.

Cuenta la leyenda que la Santa Compaña no tendrá el poder de capturar el alma del mortal que se cruza con ella si este se halla en los peldaños de un "cruceiro" situados en los cruces de caminos o si porta una cruz consigo y logra esgrimirla a tiempo.

Y como no, estas leyendas tienen testigos, es difícil no encontrar a alguien que haya sido testigo de este desfile de ánimas, sobre todo gracias a internet.

Se cuenta el relato de una mujer que salió de su casa a por castañas, pensando que ya era de día y se cruzó con la procesión, un miembro de la misma le dijo que era su padrino, entonces ya muerto. Le tendió la mano dándole la vela encendida, ella la cogió, y al cabo de unos días enfermó y murió.

El doctor Pereira, regresaba a casa tras atender un parto difícil en una aldea vecina, sobre las dos de la madrugada. Al doblar una esquina se encontró con la Compaña. Según él, era un grupo de unas ocho tétricas figuras vestidas de blanco y cubiertas con sendas capuchas, comandado por un pálido individuo que portaba una gran cruz de madera.

La fantasmal comitiva se movía en el más absoluto silencio, mientras un fuerte olor a cera quemada lo inundaba todo. De repente, el grupo se detuvo frente a la casa de Manolo, el de la ferretería. El miedo pudo con el doctor Pereira, que salió disparado para su casa, que estaba al otro lado del pueblo. Cuatro días después, Manolo, el ferretero, moría de un infarto en la tasca del pueblo.

En Marín (Pontevedra), se cuenta otro caso, el de Charo Santiago. Regresaba a casa después del trabajo, aquella noche había salido un poco más tarde porque tenía tarea atrasada. Salió de la carretera principal de Marín por el atajo que tomaba siempre que tenía prisa, entonces los vio, eran unos diez, vestían todos de blanco y algunos llevaban luces, velas o candiles. Estaban parados delante de la casa de Mari Carmen, una vecina que conocía desde hacía años. Se asustó mucho y echo a correr hasta llegar a casa. No lo comentó con nadie hasta que dos días después esta vecina moría de repente, de no sé qué enfermedad rara.

También está el caso de Sofía R. Pérez, Sofía es un ama de casa de 42 años, madre de cuatro hijos, conocida y respetada por todos los vecinos del pueblo. A pesar del tiempo transcurrido desde su experiencia, Sofía la recuerda perfectamente. "Yo tenía ocho años", comenta cuando ocurrió.

- Mi madre y yo habíamos salido para visitar a una amiga y bajábamos por el camino de detrás de la casa, cerca del cementerio. No era muy tarde, pero como era invierno, ya era de noche. Fue justo al llegar al cruce, oí un ruido de pasos muy grande, como si se acercase mucha gente. Le pregunté a mamá si lo oía y dijo que sí.

Entonces vimos que bajaba por la carretera una procesión, como de un entierro. Eran muchos, no sé el número, pero todos vestían igual. Llevaban una especie de túnicas negras que les cubrían todo el cuerpo, con una capucha también negra. Pasaron muy cerca de nosotras. Nos quedamos paralizadas. Yo era muy pequeña y no entendía muy bien qué era aquello, pero mi madre estaba aterrorizada, me apretaba muy fuerte contra ella, diciéndome que no hiciera ruido. Y cuál fue nuestra sorpresa que al final de la fila de la Compaña, vimos a una mujer, ¡A una vecina nuestra! Era "la tía preciosa", una vecina que vivía unas casas más arriba de la nuestra.

Yo la reconocí por su forma de andar, porque tenía un defecto en las piernas y luego la vimos muy claramente. Llevaba como un palo en la mano y una especie de piedra como un mármol, pero muy, muy brillante. Pasó a nuestro lado en silencio como un ánima y se fue detrás de la Santa Compaña. No nos dio tiempo de preguntarle qué hacía allí. Cuatro días después de pasar esto, la tía preciosa moría. Estaba en la cocina y un rayo entró por la chimenea y la mató.



Tantas y tantas historias que se podrían contar de la tétrica comitiva de almas en pena que no acabaríamos nunca. Solo me queda deciros que cuidado esta noche mmmm se dice que hoy día, gracias a la evidente mejora de las carreteras, el tendido eléctrico y las instalaciones de luz en los caminos, la Compaña ahora ya no se ve nunca, pero cuidado, acordaros lo escrito en este post, la Santa Compaña tiene unas fechas predilectas y esta noche del 31 de octubre es una de ellas, intentar no pasar por bosques o por caminos tranquilos, poco transitados y solamente iluminados por la tenue luz de la luna y puede que por algún candil o cirio ancestral jejejejeje.

¡Feliz Halloween, Feliz día de Todos los Santos y también de Difuntos!