Y ahora que Elon Musk, el excéntrico multimillonario detrás de Tesla y SpaceX y actual dueño de Twitter, está en boca de todos mmmm quiero que sepa que yo...
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Y ahora que Elon Musk, el excéntrico multimillonario detrás de Tesla y SpaceX y actual dueño de Twitter, está en boca de todos mmmm quiero que sepa que yo...
Seguro que más de uno
pronunció frases similares a estas con su walkie de juguete, pero también
muchos nos desilusionábamos al ver que a pocos metros lo único que se escuchaba
eran interferencias a no ser que los aparatos fueran un poquito buenos. Hoy en
día los pobres walkie-talkies están casi
en extinción y ensombrecidos por la tecnología de los teléfonos móviles.
Sin duda alguna, los
walkie-talkies de juguete fueron por excelencia un regalo muy solicitado en
aquellas noches navideñas de Reyes, comuniones y cumpleaños, pero también se
tiene que decir que pronto terminaban siendo carne de cajón mmmm en mi caso
carne de baúl, de "EL BAÚL DE HAL" donde guardo este par de
clasicotes walkies, dos de los más
recordados de la época.
¡Breico Breico...!
Los primeros walkie-talkies
fueron desarrollados para el empleo militar, sus características principales
incluían un canal semidúplex (solo una radio transmite a la vez, aunque puede
ser escuchada simultáneamente por numerosas unidades) y un interruptor de push to talk, para
comenzar la transmisión.
De todas las tecnologías que
usábamos los chavales por aquellos años 70's y 80's la que tenía que ver con
este tipo de juguete nos fascinaba y sorprendía como pocos.
Faltaban unos años para que
se democratizara entre el público los
primeros teléfonos inalámbricos (cuanto menos los móviles). Los teléfonos
móviles aún tardarían cierto tiempo en llegar a nuestras vidas, sin embargo,
teníamos aquel juguete inspirado en películas de guerra, aventuras y agentes
secretos.
Era muy parecido a los
teléfonos móviles tipo tocho de hace unos años, aunque no precisaban ni
contrato ni tarjeta para charlar con nuestro vecino de enfrente, podíamos
comunicarnos en la distancia, sin cables y sin necesidad del costoso teléfono
fijo de casa… Aunque al ser de juguete no podíamos comunicarnos mucho más allá
de la vuelta de la esquina, 20 o 25
metros tirando largo y sin demasiados obstáculos delante para poder
comunicarnos hablando o mediante código Morse.
¡Breico Breico...!
La única condición
imprescindible para comunicarte era que nuestro amigo tuviera otro igual y por
eso los sets se vendían con dos unidades en la caja, para que pudieras jugar
con tus amigos con dos aparatos con antena telescópica, un interruptor de
encendido y apagado y un par de botones de acción, uno para hablar y otro para
enviar mensajes en Morse.
El botón push to talk
permitía hablar al apretarlo y escuchar
al soltarlo, funcionaban en la banda de (27 mhz) con botón de código Morse
incluido, cuyo alfabeto estaba anotado en la propia carcasa del walkie-talkie,
una ventaja, ya que cuando nos cansábamos de intentar una conversación
infructuosa al menos nos servían para practicar con aquel alfabeto de puntos y
rayas. Otro entretenimiento con los walkies fue el del espionaje, escuchando en
la sombra a los radio aficionados que estaban cerca.
¡Breico Breico...!
Todo el mundo solía utilizar
aquella misma frecuencia (27 mhz). Incluso algunas veces eran capaces de
sintonizar o captar entre interferencias: emisoras de taxi, señales de radio,
camioneros buscando rutas alternativas a un atasco, ambulancias y hasta
transmisiones de la policía que estaban apatrullando la ciudad jejejeje... Lo
cierto es que aquellos walkies eran aparatos que funcionaban mejor que dos
vasos de yogur con un hilo comunicante jajajaja
Todo lo que tuviera que ver con
comunicarse sin cables y que no fuera el hilo con los vasos de los yogures para
los críos que éramos, poseer algo así era una pasada alucinante.
Cuando saqué mis walkies del
baúl para fotografiarlos, no pude evitar ponerles pilas y probarlos mmmm y he llegado
a la conclusión que se escuchaban muchísimo mejor en aquellos días, pero
también se tiene que tener en cuenta que esta tecnología retro tenía menos
interferencias, ahora tenemos muchas antenas y eso interfiere mucho en la
señal.
Breico Breico... ¿Me copias?
¿Alguien a la escucha? Corto y cambio.
Pues nada, parece que en este retro WhatsApp no están ni Alfa, ni Bravo, ni Tango, ni Delta y aún menos el ligón de Charlie mmmm supongo que este último estará de fiestuki con sus ángeles jejejeje... Un juego de walkie-talkies es cosa de dos, sin alguien al otro lado es algo aburridillo, así que hasta el próximo post... ¡CAMBIO Y CORTO!
Llámame anticuado, pero aún creo en las miradas profundas, en los besos con dulzura, aún creo en las cartas que al leerlas sonrojan las mejillas, en las relaciones que duran toda una existencia. Llámame anticuado pero... Aún creo en el amor. (Edgar Pareja)
Nada mejor que una vieja chimenea con un buen fuego, contando
historias de miedo en estas fechas uffffffffff los pelillos como escarpias
jajajajaja mi abuela me contaba algunas de esas historias en las noches oscuras
y frías del pueblo, frente a las crepitantes llamas de la chimenea, la que más
miedo me dio fue la de la Santa Compaña mmmm ¿la conoces?
Recuerdo en mi pueblo, cuando yo era pequeño, todas aquellas
historias que escuchaba de mis mayores, sobre todo las que se contaban en
aquellos corrillos que se solían juntar en las puertas tomando el fresco en
verano y al lado de una buena chimenea encendida en invierno, algunas veces
historias que me impactaban y otras no tanto...
Las que más me fascinaban por encima de todo, aunque por la
noche no me dejaran dormir, eran aquellas que contaban los viejos, como mi
queridísima abuela: historias, refranes, leyendas, misterios y algún que otro
cuento que te ponía los pelillos de punta.
La primera vez que escuché hablar de ella fue en uno de esos
corrillos y desde entonces se me quedó aquella leyenda grabada.
Si han llamado a Los Cazafantasmas y a Scooby-Doo, es que la cosa se ha puesto fea.
Cuidado, que se acerca Halloween otra vez, ¿estáis preparados...?