Debo confesar que me sentí y que sigo sintiéndome un MacGyver cada vez que salgo al campo, ya que siempre suelo llevar conmigo mi navaja multiusos jejejejeje
martes, 14 de diciembre de 2021
sábado, 11 de diciembre de 2021
¡SI QUIERES TENER EL CULO ELEGANTE, USA PAPEL DEL ELEFANTE!
Nadie es capaz de imaginarse una vida sin cosas tan básicas como un rollo de papel higiénico. Recuerdo que no hace tanto al principio de la cuarentena, por la pandemia del coronavirus (COVID-19) este preciado bien adquirido gozó de un valor nunca visto por el temor de que se acabara, ganando una notoriedad importante colocándose entre los productos de primera necesidad, convirtiéndose incluso en tendencia en la mayoría de las redes sociales, memes, chistes, videos cómicos o cualquier otra publicación con el rollito del WC como protagonista.
Debido a este
fenómeno tan higiénico (por llamarlo de alguna manera jajajaja) la memoria
colectiva y principalmente la memoria histórica de nuestra sociedad empezó a
recordar el primer rollo de papel higiénico "Made in Spain" que se
comercializó en nuestro país a mediados del siglo pasado, generalizándose su
uso en los años 50's siendo una mejora (no en suavidad) respecto a los recortes
de periódico en el gancho de toda la vida que hasta entonces se empleaba con el
siempre sufrido y recurrente papel prensa (al que por cierto se le solía
arrancar las partes de las esquelas, por respeto, antes de…)
Para quien
recuerda el paso de aquel elefante rojo por su vida ¡uffffff! Seguro que el
momento de mayor gozo hubo de ser el de romper el increíble y festivo celofán
amarillo, aquel que envolvía el rollo y que solíamos utilizar para mirar a
través de él y ver el mundo de otro color.
Pero antes de
continuar con este post permitidme que os diga que la historia del papel
higiénico es muchísimo más antigua que la marca de nuestro paquidermo
protagonista.
¿SABÍAS
QUE...? El invento del papel para limpiarse donde la espalda
pierde su casto nombre, se suele atribuir a los chinos y situarse en el siglo
II antes de Cristo, hace ya tantísimo tiempo que no existe una fuente
autorizada que lo pueda ratificar ni desmentir, lo que sí es seguro y de
justicia es señalar que todas las civilizaciones improvisaron lo suyo en el
arte de limpiar el trasero.
Al principio,
el papel para uso íntimo estaba reservado para la gente más pudiente, mientras
el resto de los mortales se apañaba con diversas materias primas extraídas de
la naturaleza (desde hojas y plantas a piedras).
No fue hasta
1857 cuando el norteamericano Joseph Coyetty comercializó un producto que
consistía en láminas de papel húmedo. Unos años más tarde, los hermanos Scott
dieron un paso más allá y decidieron enrollarlo.
Tras la
Segunda Guerra Mundial se popularizó el rollo de papel higiénico, hasta
entonces considerado un producto de lujo para uso exclusivo de la gente
adinerada. Su aparición pondría fin a las páginas de papel de periódico
cortadas a tamaño de media cuartilla que colgaban del gancho metálico
(comentado anteriormente), esperando a ser utilizadas para tan noble e
higiénico propósito.
En España el
primer rollo disponible en el mercado fue "El Elefante", fabricado
por Papelera Española. Hay que dejar constancia de que el nombre le fue
otorgado por la sabiduría popular, dado que el producto no presentaba marca ni
nombre alguno, únicamente la imagen de un elefante rojo impreso sobre papel
celofán amarillo junto a la leyenda de "Patentado" y "400
hojas" (Se supone que quería decir que proveía de 400 usos o servicios. Mmmm
muchos me parecen a mí...).
Además de las
reseñas del fabricante, en ningún lugar figuraba el nombre del producto. Aunque
para la sociedad quedaba muy claro: papel higiénico "El Elefante"...
Supongo que podría ser algo parecido a lo que sucedía con otros productos en la
primera mitad del siglo XX. Muchas de las primeras marcas comerciales de
productos de empleo cotidiano se distinguieron con imágenes fácilmente
reconocibles e identificables, ya que con frecuencia el comprador era
analfabeto y no era capaz de leer el nombre de la marca, pero, en cambio, podía
reconocer el dibujito del paquete, así aunque no supieran leer la palabra
"Elefante", sí que recordaban la imagen impresa en el llamativo
celofán amarillo o el "Lagarto", grabado en la pastilla de jabón, la
pasta de sopa de la Ardilla, del Gallo o del Pavo, Borreguito etc. Aunque el
bicho no tuviera nada que ver con el producto, lo importante era que fuera
fácil de recordar y de esta manera muchos pedían el producto por el nombre del
dibujo aunque supieran o no leer.
Fue tal el
éxito del Elefante que pronto salieron competidoras marcas sin nombre,
competidoras en el mercado y copiando el modelo del mamífero como bien pudieron
ser: un hipopótamo rojo, un tigre, una rana, un coyote, un avestruz, un zenit,
un ciervo, etc.
Un mítico
rollo que los más talluditos recordaremos con cierto escalofrío sobre todo al
ver las fotos de estos rollos de mi colección que saque de "EL BAUL DE
HAL" (y que tengo muy claro que ya no tendrán el destino para el que
fueron fabricados uffffff jajajaja)
Yo nací en
1968 y ese papel formó parte de mi infancia. Recuerdo perfectamente su color
tostado marrón, recordando el papel reciclado de hoy día y sus dos caras, una
parte brillante y nada absorbente que hacía de todo menos limpiar y su parte
áspera rugosa, que tampoco cumplía a la perfección su función y era muy áspera,
se decía que para que no fuera tan traumático su uso existía un truco, al
utilizar este papel se tenía que arrugar un poco y evidentemente utilizar la
parte no brillante, ya que si te equivocabas de cara por descuido… te
rechinaban los dientes y cuando se doblaba mal y quedaba una esquinita con ese
doblez puntiagudo ufffff que tortura jajajaja.
Algunos
conspiranoicos llegaron en su día a la conclusión de que el empleo previsto
para este papel en su origen no era el higiénico, que no era para limpiarse, pero
fue la utilidad que le encontramos en aquellos años y que este realmente podía
ser para envolver pequeñas mercancías, como el papel que se usa en ferreterías
y comercios al por menor, entre otras muchas fabulaciones como la de que el
símbolo del elefante es porque la textura y dureza del susodicho era como la
piel del paquidermo y el color rojo por como quedaba nuestro... Al ser límpiado
con el jajajajaja y otras barbaridades.
También se
cuenta que Eleuterio Sánchez "El Lute" estando en la cárcel, escribió
sus memorias en estos rollos de papel o que también se han utilizado para otros
menesteres como protector al pintar o en peluquerías cortando en trocitos que
eran utilizados como protectores de puntas para cuando se recogían con bigudíes
al hacer las permanentes, etc.
La
creatividad de la época llegó a difundir varios eslóganes: Papel higiénico El
Elefante, más que limpiar, esparce. Papel El Elefante, rasca igual por detrás
que por delante. Si quieres tener el culo elegante, utiliza papel del elefante.
El papel del elefante te deja el culo brillante. Papel del elefante, no limpia,
reparte... etc.
Según
información de la Asociación Española de Fabricantes de Pasta, Papel y Cartón
(Aspapel) afirmó que el producto lo fabricaba "la empresa Papelera
Española y posteriormente, a mediados de la década de los 70's salía de la
factoría Sancel, que finalmente fue comprada por la Scott Paper Company. El
elefante ilustrado de la portada, sumergido en el luminoso envoltorio de
celofán amarillo, fue un logotipo de Papelera Española y fue creado por Manuel
Marcos (aunque el logotipo del papel elefante no tiene registro de autor…), un
delineante que trabajaba en la CAMPSA, el viejo monopolio estatal de petróleos.
Estaréis
conmigo en que el papel higiénico, después de la rueda, ha sido uno de los
inventos más gloriosos. En la actualidad disponemos de varios tipos de papel
higiénico: sedoso, en doble capa, humedecido y hasta perfumado, pero no siempre
su aspecto y tacto ha sido tal como hoy lo conocemos.
¡Ah! Que
recuerdos y qué raspones Uffffff… Y que finos nos hemos vuelto con los años,
sin embargo hay que ser justos y agradecer a La Papelera Española que en
aquellos años tan tristes tuviera el detalle de proporcionarnos una solución
más cómoda al papel prensa jejejeje.
Muchos somos
los que aún podemos presumir de haber sobrevivido al "PAPEL ELEFANTE"
Aun así, nuestros delicados culitos agradecieron su desaparición mmmm bueno,
desaparición, lo que se dice desaparición... Este papel y el logo del elefante
rojo se ha convertido en objeto de coleccionismo. De hecho, en los portales de
subastas y antigüedades se pueden encontrar estos rollos que se subastan y
llegan a precios bastante elevados para ser lo que son, tanto los rollos fabricados
por Papelera Española (los primeros y que suelen ser los más cotizados), como
los de Sancel (si os fijáis bien en las fotos de los rollos de esta casa, el
dibujo tiene unas ligeras variaciones ya que son de diferentes años).
Aún y así son
muchos los nostálgicos que recuerdan el papel del elefante, así que... Aquí os
dejo este recuerdo, posiblemente toda una sensación agridulce para los que
"disfrutamos" de su uso al limpiarnos jajajajaja.
Este es el
papel higiénico que llegó a España a lomos de un elefante y que poco a poco fue
entrando a los WC de nuestras casas, sustituyendo al clásico gancho con papel
de periódico cortado.
martes, 7 de diciembre de 2021
sábado, 4 de diciembre de 2021
BUSQUE, COMPARE Y SI ENCUENTRA UN POST MEJOR, ¡LÉASELO!
Hoy quiero hablar y enseñaros otro de esos entrañables iconos de nuestra niñez, este muy especial, ya que en su interior albergó cientos de nuestros pequeños y queridos juguetes, pero antes permitidme que este post se lo dedique a un colega de hobby, un magnífico locutor de radio que sé de muy buena tinta que estos tambores de detergente le traen muchos y gratos recuerdos, me refiero al amigo Javier Moreno Jorge que tiene un estupendo programa de radio donde hace entrevistas, o como bien dice Javier un rato de charla entre amigos, dentro de su programa de radio JUGUETERATURA - Juguetes y Literatura, todos los miércoles colegas de este mundillo del coleccionismo retro nostálgico mantienen una entretenida y amena charla en antena con Javier, hablan y dan a conocer sus colecciones y sus recuerdos relacionados con este nostálgico mundillo.
Aquí os dejo este enlace donde podréis escuchar sus
programas que de verdad recomiendo.
Si Javier, pronto quedaremos un miércoles para tener una
charla tú y yo como te prometí hace unas semanas, en cuanto el tiempo me dé un
pequeño respiro fijo que te llamo y nos ponemos de acuerdo para un programa.
Aquí os dejo un link donde podréis escuchar todas las
entrevis... charlas de Javier, con colegas coleccionistas de lo retro nostálgico.
JUGUETERATURA - Juguetes y Literatura. Un programa que sin lugar a dudas recomiendo al 101%
Siempre he dicho que mi baúl "EL BAÚL DE HAL" es
mágico y que no tiene fondo mmmm, pero, pero, pero también los objetos mágicos
tienen sus fallos y también hay peros para ellos jajajaja, algunas veces se
satura y tengo que darle un pequeño respiro hasta que se recupera, cuando
sucede esto recurro a viejos métodos infalibles utilizados en nuestra niñez
como los que os enseño en las fotos y que tomé hace tan solo un ratito.
Menos mal de estos viejos tambores de detergente ¿los
recuerdas...? Ahora prácticamente este formato cilíndrico ha desaparecido,
quedando únicamente en nuestros recuerdos y en algunas colecciones vintage que
intentan mantener vivos entrañables recuerdos del pasado, ya que durante la
década de los 80's y 90's fue un formato víctima de la optimización logística,
del almacenaje y el transporte industrial, donde un envase cilíndrico perdía
mucha capacidad respecto a los paquetes cuadrangulares de hoy en día, compactos
y apilables, que no desperdician espacio.
En aquellos años el reutilizar objetos y darles otro uso
estaba a la orden del día y a estos tambores de detergente se les otorgaron
miles de segundas vidas, yo diría que es el envase más multifuncional que he
conocido después de cumplir su propia función...
Es increíble el poder evocador que tienen algunos objetos.
Mientras realizaba la sesión de fotos, sin darme cuenta me transporté a mis
días de escuela, a mis días de estudiante de la EGB, ya que estos tambores
también se utilizaron como papelera y algunas veces incluso los forrábamos con
papel de empapelar o de regalo y bien chulas que quedaban aquellas papeleras.
La de veces que le saque punta al lápiz en aquel rincón de
clase, rincón de encuentro y reuniones por excelencia donde teníamos
entretenidas tertulias, se arreglaban problemas, se cerraban tratos o
planeábamos que sería lo próximo a lo que jugaríamos y ya ni te cuento, aquello
era un punto caliente para los cotilleos del día, ese tambor fue testigo de
muchísimas conversaciones mientras sacábamos punta al lápiz o a los colores,
conversaciones que la mayoría de veces fueron interrumpidas por el grito y
orden de nuestro tutor escolar que señalando con su dedo dictatorial nos
mandaba sentar y dejarnos de tanta cháchara, ay si esos tambores de detergente
hablaran, lo que podrían llegar a contar, sin olvidar también lo injustos que
fuimos con los lápices, pobres víctimas colaterales que dejaron sus vidas en
aquellos rincones de papeleras y tertulias jajajaja.
Pero lo más entrañable sin lugar a dudas es recordar estos
contenedores de detergente ya vacíos, fueron las cajas de juguetes de casi
todos los niños de los años 70's y 80's siendo parte de la decoración de
aquellas desordenadas habitaciones y cuartos de juego, en ellos se guardaban
nuestros sueños, nuestros juguetes, nuestros pequeños tesoros: Madelman,
Geyperman, Exin Castillos o de Tente, figuras de indios y vaqueros, Airgam
Boys, Clicks de Famobil, pequeños cochecitos como los de Guisval o Majorette,
soldaditos de plástico tipo Montaplex y Monta-Man y una larga y extensa lista
de pequeños tesoros, todos ellos ya con aquel característico olor de detergente
impregnado, tambores que finalmente acababan al completo volcados en el suelo
para encontrar el juguete que buscábamos que casi siempre estaba en el fondo
del cilíndrico bote de cartón, luego tocaba recoger y eso ya no era tan
divertido jejejeje.
También les dimos otras muy buenas utilidades que seguro
muchos recordaréis, fueron parte fundamental en la fabricación de una súper
batería musical, el tambor era bombo y las tapaderas hacían de platillos,
menudas baterías me hacía yo en casa uffff tenía contento a los vecinos con
aquellos conciertos de percusión desenfrenada al más puro estilo salvaje de
Keith Moon batería del grupo The Who jajajajaja.
Otra cosa que solíamos hacer era la de recortar la base del
tambor para poder utilizarlo de canasta y así poder marcarnos un clásico 21
jugando a básquet.
A las tapaderas también les dimos su utilidad, desde una
bandeja o plato para jugar a cocinitas aunque en un momento dado podían pasar
volando a improvisados "frisbees" (discos voladores), escudo
espartano o cualquier otra cosa que recomendara nuestra imaginación.
Incluso la mismísima Alaska y los Pegamoides cantaban
aquella canción dedicada a uno de esos míticos tambores "Bote de
Colón" escrita por Carlos Berlanga. ♫♪♫♫♪… Quiero ser un bote de Colón y
salir anunciada por la televisión. Que satisfacción ser un bote de Colón...
♪♫♪♫♪ Mejor paro de cantar que no quiero que se tuerza el día y que empiece a
diluviar jejejeje.
Supongo que la idea de usar estos tambores como cajas
jugueteras procedía de las promociones que realizaron varias marcas que muy
inteligentemente introducían regalos en su interior, pequeños juegos,
rompecabezas y figuritas de plástico y nosotros locos de emoción hundíamos
nuestras pequeñas manos en ellos para encontrar aquellos regalitos mmmm o puede
que fuera al revés y la idea de introducir juguetitos de regalo se los dimos
nosotros los niños de aquellos años a los Sres. empresarios... ¿Qué fue
primero, el huevo o la gallina? jejejejeje.
Sea como fuere, vale la pena recordarlos y homenajearlos,
estos tambores de detergente que formaron parte importante de más de una
generación, entre ellas la de los "Baby Boom" que tanto se escucha
últimamente y en la que yo me incluyo...
¡YA ESTÁ BIEN DE TANTO CHORICEO! Perdón, no fue mi mejor
día, fueron unas reflexiones en voz alta, o mejor dicho, escritas... jejejeje
Y hablando de chorizos, cacos, mangantes y otros maleantes
del montón... Yo por si las flies tengo a mis juguetes a buen recaudo, hasta
que se recupere "EL BAÚL DE HAL" están vigilados y protegidos como si
de un tesoro se tratara, custodiado por el diablillo cojuelo Asmodeo que a decir verdad
Asmodeo no es, pero de diablillo cojuelo tiene un rato largo, mi querido Sr. Sebastián, Sebas
para los amigos jejejeje y encima va armado hasta los dientes con una clásica
navaja bandolera de "Industrias FAL" que encontró entre los juguetes
políticamente (nunca mejor dicho) incorrectos que tanto nos gustan, fijo que
aquí no se acerca ningún amigo de lo ajeno y si lo hace realmente no sabe con
quién se la juega, Sebas cabreado es una... ¡FURIAaaaAAAaaa!