sábado, 1 de agosto de 2020

CALIDOSCOPIO ENRIQUE BORRAS Y CIA

Los Calidoscopios o Caleidoscopios (del griego kalós, bella, éidos, imagen y scopéo, observar) Es decir, ver o observar imágenes bellas... Son de los juguetes más conocidos del mundo y uno de los más apreciados por su efecto óptico, está construido mediante tres espejos dispuestos en ángulos, de tal forma que multiplican mágica y simétricamente la imagen de los objetos colocados entre ellos.

Este que os enseño de mi colección es de: ENRIQUE BORRAS Y CIA (permiso 356) fabricado en Mataró - Barcelona. Posiblemente en los años 40's según algunas fuentes consultadas de Internet, aunque yo tengo mis dudas, me inclino más en que este tipo de calidoscopios es de los años 50's - 60's pero sea del año que sea, es otra joyita que guardo con cariño en "MI BAÚL DE LOS RECUERDOS, EN EL BAÚL DE HAL"

Este post, articulo o como queráis llamarlo es una vivencia de mi niñez, de cómo llegó a mis manos el primer caleidoscopio que tuve y hablaros también de la persona que me lo regaló ya que este post se lo dedico a él, hace muy poquitos días fue su santo y porque se lo merece, por ser una magnífica persona, divertido, gran vecino y amigo de sus amigos... Por ti Jaime.

Corría el mes de mayo del año 1977 yo acababa de hacer la primera comunión y se presentó en casa mi vecino Jaime, con un paquete envuelto en una caja alargada y me dijo: ten, este es tu regalo por tu comunión, espero que te guste, lo abrí rápidamente y leí en aquella caja "Calidoscopio Enrique Borras"  me pregunté que sería eso con aquel nombre tan extraño, "CALIDOSCOPIO" uffffffff, telita con el nombre jajajaja Jaime me dijo ábrelo y eso mismo hice, saque aquel tubo negro de la caja y él me dijo mira por el agujero del extremo y dale vueltas al tubo...

Aluciné en colorines y nunca mejor dicho ¿que era aquello tan mágico? con aquellas figuras que podía ver cambiando a medida que giraba aquel artilugio, me encantó, era hipnótico, nunca había visto algo así.

Hoy día al recordar aquel calidoscopio es normal que me venga a la cabeza el bueno de Jaime y su regalo, estoy seguro o mejor dicho, se que aquel juguete ya era antiguo cuando él me lo regaló, dudo mucho que lo comprara para mí, pero también estoy seguro que me lo regaló de todo corazón, Jaime era así, su casa estaba llena de tesoros sorprendentes e increíbles, sobre todo para los ojos de un niño de 8 o 9 años, por deciros alguna cosa de las que tenia de decoración en su casa mmmm desde un farolillo rojo de un burdel oriental a una cachimba con cuatro o cinco boquillas, pasando por unas bonitas colecciones de jarras de cerveza alemanas muy bien decoradas y otras un poco mas picaronas jajajaja hasta llegar a tambores de guerra africanos, podría pasarme el día diciendo lo que tenia aquella casa museo, pero el artículo seria ya demasiado largo.

Jaime era así a la hora de hacer un regalo, cogía algo de lo que tenía en su casa, lo envolvía y ya tenía su detallazo preparado para regalar, era un hombre muy divertido, carismático y presumido, le gustaba llevar grandes anillos en las manos, pulseras y largos collares ibicencos, siempre riendo y haciendo reír a todos los que estaban a su alrededor, en una ocasión, esa frase hecha, la de "me voy a mear de risa" le ocurrió de verdad a mi tía Mari, que estaba pasando unos días de vacaciones en casa de mis padres.

El bueno de Jaime llamó a mi padre pidiéndole que por favor que se acercara a su casa y que le ayudara a cortar un jamón que le habían regalado por su santo, el pobre no tenía ni idea de cómo se cortaba aquella pata,  mi padre le preguntó: Jaime ¿tienes un buen cuchillo jamonero? a lo que Jaime contestó: de los mejores, un cuchillo eléctrico Moulinex jajajaja mi padre se echó las manos a la cabeza y le dijo: ahora bajo, Jaime no toques mas el jamón, mi padre cogió su cuchillo de acero viejo (una reliquia familiar que cortaba como un demonio) y cuando llegó a casa de Jaime se encontró con aquel pobre jamón hecho un acordeón jajajaja terrible, lo que le costó a mi padre enderezarlo.

Desde aquel año siempre por San Jaime llamaba a mi padre para que le cortara el Jamón, aunque siempre le decía: Rafael y si le damos un poco con el estropajo a ese cuchillo que traes, es que está muy negro y mi padre con paciencia le decía: es acero viejo, este es su color, Jaime cada año te lo tengo que decir y Jaime se partía de risa, seguro que Jaime se lo decía en plan coña jajajaja

¿Por dónde íbamos?  A sí, mi tía Mari... Pues eso, invitó a mis padres y a mi tía a la fiesta del día de su santo, resultados ufffffffff mi tía y todos los invitados de Jaime riendo a mandíbula partida hasta que la mujer no se pudo aguantar y de tanto reír ya podéis imaginar...

Al pobre Jaime le tocó vivir en una época dura y poco adecuada para él, Jaime era homosexual y sin pelos en la lengua, el mismo solía decirlo con otras palabras aun más claritas, para que no quedase duda alguna (y creedme que dudas no quedaban, os lo aseguro) él solía decir "SOY MARICÓN Y CON MUCHA PLUMA" (espero que nadie se moleste por estas palabras ya que no están dichas con ninguna maldad y porque tampoco son mías) y la verdad que el hombre tenía pluma como para rellenar un colchón de cama de matrimonio...

A su madre siempre la ponía en evidencia diciéndole: María yo soy así porque tú querías una niña y como no la tuviste a mí me vestías con falditas y vestiditos y la mujer le contestaba: calla ya y no digas mas tonterías Jaime ¿qué pensarán de ti? pero lo que pensaran de él, a Jaime se la repampinflaba jajajaja era un hombre muy querido en el barrio, una muy buena persona aunque tuviera una boca muy marrana, como solía decir mi madre tapándome los oídos en algunas ocasiones, no paraban de salir tacos por la boca de Jaime y mi madre pillaba unos rebotes...

Y siempre con ese punto de humor que caracterizaba al bueno de Jaime, pues eso, este artículo - anécdota de mi niñez, va dedicado a la persona que me regaló mi primer calidoscopio, para ti Jaime, un abrazo allí donde estés, estoy seguro que será en un bonito lugar.  













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