Recientemente se ha celebrado el Día
de San Jordi (San Jorge). En Cataluña, donde vivo, este día tiene una magia
especial. A diferencia de San Valentín, aquí el amor se respira en las calles: llenas
de libros, de rosas y de gente paseando sin prisa, como si todo girara en torno
a ese pequeño gesto de regalar. Todavía se nota el ambiente en las calles y el
amor en el aire, coincidiendo además con el Día del Libro.
Cuenta la leyenda que San Jordi
venció al dragón para salvar a la princesa, y de la sangre de la bestia nació
una rosa. Quizá por eso, cada 23 de abril regalamos rosas como símbolo de amor,
y libros como una forma de compartir historias, pensamientos y emociones.
Es un día sencillo, pero
profundamente romántico: aquí el amor no solo se dice, también se lee, se pasea
y se vive entre páginas y pétalos de rosas.
Por esta razón quiero dedicar una
pequeña lista musical a este día que recientemente hemos vivido, con una
selección muy acorde al puro sentimiento que es el amor. A continuación os dejo
algunos de los temas más románticos y emocionalmente intensos, para dejarse
llevar entre sintetizadores y sentimientos.
Porque antes de que las guitarras
volvieran a dominar el pop, hubo una década en la que el amor sonaba a
sintetizadores, cajas de ritmos y melodías elegantes. Los años 80's
convirtieron la emoción en electrónica, y el resultado fue un catálogo de
canciones donde la nostalgia, el deseo y la melancolía se mezclaban con sonidos
futuristas.
Desde el ritmo hecho belleza de
Depeche Mode hasta el romanticismo sofisticado de Spandau Ballet o la
intensidad sentimental de Alphaville, el synth-pop y la new wave supieron
capturar una forma distinta de amar: más introspectiva, a veces distante, pero
profundamente evocadora.
También hay espacio para la épica
emocional de Ultravox, o la calurosa frialdad robótica de Kraftwerk o el
dramatismo elegante de Talk Talk. Canciones que no siempre hablan de amor
feliz, pero sí de amor real: el que duele, el que se pierde y el que se
recuerda.
Al final, más allá de las rosas y
los libros, San Jordi también puede vivirse como una banda sonora compartida.
Estas canciones no hablan todas de amor en sentido clásico, pero sí de algo
igual de importante: emociones que se cruzan, recuerdos que se quedan y
momentos que se escuchan mejor de a dos.
Porque los 80's no solo inventaron sonidos nuevos, también inventaron formas distintas de sentirlos. Y quizá por eso, entre sintetizadores, luces de neón y melodías frías o luminosas, todavía hoy siguen siendo un buen lugar al que volver cuando el amor o la vida necesita música.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡GRACIAS POR TU COMENTARIO!
Tu comentario ha sido enviado con éxito, pero está pendiente de moderación. En breve lo revisaré y lo publicaré en el Blog. Saludotes. HAL